TESTIMONIOS

Maricela Guadalupe Medina Carrillo

Mi nombre es Maricela Guadalupe Medina Carrillo, tengo 48 años y soy mamá de Luis Octavio Herrera Medina quien falleció víctima de un accidente vial ocasionado por la imprudencia de personas que manejaban alcoholizadas y con exceso de velocidad.

¿Cómo me convertí en víctima de la violencia vial?

El 27 de febrero de 2010 mi hijo Luis Octavio salió de casa a las 8:30pm de la noche, se dirigía rumbo hacia las Plazas Outlet a recoger a su novia Marisol que ahí trabajaba, cuando venían de regreso unos chicos que circulaban por prolongación López Mateos jugaban carreras en sus autos, un Jetta y una Pick Up Lobo, los chicos que manejaban el Jetta intentaron rebasar a la Pick Up por la derecha en el acotamiento del Restaurant los Gavilanes, pero golpearon a un carro ocasionando que tanto el Jetta como la Lobo dieran varios giros, el primero se detiene cuando pega con otro auto y la Pick Up cae sobre el Jeep de Luis Octavio; a las 9:31pm mi hijo pierde la vida instantáneamente. El chico de la Pick Up también muere al instante debido a que salió disparado del auto por no portar el cinturón de seguridad, Marisol la novia de Luis quedó muy lastimada y a los chicos del Jetta no les sucedió nada.
Desde ese momento nuestras vidas cambiaron de enfoque, a partir de la muerte de Luis Octavio ahora tenemos mayor consciencia de las cosas que causan dolor, desde ese día todos llevamos una estafeta, con su muerte nació mi misión por ayudar a que esta historia nunca más se vuelva a repetir.
¿Cuál es el valor que encuentras en la Asociación de Víctimas de Violencia Vial A.C.?
Encuentro un valor muy fuerte, yo no sabía que existía esta asociación y es que nunca nos involucramos con estas causas hasta que nos suceden. Cuando los conocí surge una sinergia al ver que había otras mamás que habían pasado por lo mismo, yo me sentía sola, excluida, no sabía qué hacer con todo esto y en ese momento aparece la Asociación Víctimas de Violencia Vial, y pasé a pertenecer a esta familia ahora muy fuerte en mi vida.
¡NO MÁS MUERTOS COMO YO, NO MÁS VIDAS TRUNCADAS COMO LA MÍA, NO MÁS! (Luis Octavio).